Turismo en Alcossebre
Alcossebre constituye un reducto donde, además de unas playas de ensueño en las que todavía se asoma el follaje de los pinos y los lentiscos, el viajero podrá toparse con una naturaleza intacta y cuidada con esmero. De modo que el visitante que quiera embriagarse con un paraje semejante debe enfilar la ruta de la pedanía de Alcossebre, perteneciente al municipio de Alcalá de Xivert (Castellón) y preguntar por el parque natural de la Sierra de Irta. El turista que ame la naturaleza habrá desembarcado en la mejor zona para “consumir” belleza natural, pues dicha sierra encarna la más embelesadora de las estampas que puede ofrecer esta región.
Cómo llegar
Los interesados pueden acercarse a Alcossebre en avión a través del aeropuerto de Valencia (Manises). El curtido currículum en asuntos turísticos de la Comunidad Valenciana, a la que pertenece Alcossebre, puede dejar admirado al turista puesto que le ofrece muchas facilidades para su estancia. No en vano, puede requerir, a través de Internet, los servicios de un vehículo, con capacidad de hasta 54 personas, para que le recoja en el aeródromo y le deposite en la misma Alcossebre (www.cvtrip.com). Asimismo, el viaje también es factible efectuarlo a la inversa. Por supuesto, el trayecto hasta esta localidad de la Costa del Azahar se puede llevar a cabo en tren. Las instrucciones son éstas: los interesados se deben encaminar a la estación de Valencia donde habrán de tomar un tren regional con dirección a Alcalá de Xivert.
Economía
La pedanía reparte su frenesí económico entre el sector de la agricultura, el comercio y, por supuesto, el turismo. La primera de ellas ha reculado en los últimos años y ha reducido a la mitad los campos dedicados al cultivo. Entre los productos de su huerta destaca el tomate de colgar, cuyas cualidades son muy apreciadas por los paladares catalanes.
Visitas esenciales
Parque natural de la sierra de Irta
Aquéllos que decidan explorar sus senderos descubrirán que este parque natural no sólo sirve de hábitat a una flora y una fauna típicamente mediterráneas, sino que también brinda encuentros con la historia a través de diversas fortalezas pertenecientes a la Orden del Temple como, por ejemplo, el castillo de Xivert o el de Santa Magdalena de Pulpis. Estos monumentos saldrán al paso del excursionista mientras transita por una naturaleza habitada por el cormorán moñudo, el paíño común, o el halcón de Eleonor. Si el viajero quiere echar un vistazo a esa naturaleza, puede hacerlo consultando la siguiente página: www.sierrairta.com
Iglesia de san Cristóbal
El turista y su sempiterna cámara fotográfica han de poner rumbo a la calle de San José si quieren captar los encantos de esta iglesia construida en el siglo XVIII. Con anterioridad a su levantamiento, este espacio permaneció ocupado por una torre vigía. En la actualidad, su “vacante” ha quedado cubierta por esta iglesia que luce un inequívoco estilo barroco valenciano.
Ermitas
Esta pedanía no anda manca en ermitas. De hecho, cuenta con cuatro: la ermita del Calvario, la de San Antonio, la de San Miguel y, finalmente, la de Santa Lucía. Todas ellas merecen que el turista las incorpore a su ruta.
Alrededores
Islas Columbretes
Desde Alcossebre se puede reservar una excursión para aquellos viajeros que quieran catar la intrépida aventura del submarinismo, aunque puede que esta afición no entrañe ya secretos para el recién llegado. Una opción es recurrir a los servicios de una empresa de la localidad dedicada a estos menesteres, como, por ejemplo, Barracuda buceo. El turista que quiera indagar en los servicios que brinda puede hacerlo en la siguiente dirección: www.barracudabuceo.com. De todos modos las islas admiten la visita de paseantes y, por tanto, no es preciso enfundarse el neopreno para disfrutarlas. El viajero poco versado en estas tierras ha de saber que dicho paraje lo engloban cuatro islas de origen volcánico que albergan una poderosa riqueza marina que se ha ganado el reconocimiento de Parque Natural, distinción que ostenta desde 1988.
Gastronomía
Alcossebre agasaja a los recién llegados con una cocina excelente. Aquí ofrecemos un listado de platos en su lengua vernácula (el valenciano): suquet de peix, puchero amb pilota, rostit de conill, coca celestial… Animamos al gourmet a que vaya ensayando su pronunciación. Y, por supuesto, el viajero no debe marginar los platos de raigambre valenciana como las paellas o las mariscadas. Además de productos del mar, las cartas de los restaurantes aparecen colmadas de carnes como las calderetas de cordero. En esta guía nos permitimos la osadía de recomendar la andola y enumeraremos sus ingredientes para que al hambriento no le pille desprevenido: tomate, cebolla, ajo, perejil, laurel, pimentón y aceite de oliva, todo ello servido en una cazuela de barro.